sábado, 13 de noviembre de 2010

Cada día más anarquista.....

Me siento anarquista de corazón, anarquista hormonal, cómo diría Saramago.
Pero no un revolucionario, soy demasiado escéptico para creer en grandes frases e ideales, esas sólo traen grandes desilusiones y sufrimientos, las revoluciones son siempre charlatanas. Cómo George Bernad Shaw, opino que las revoluciones nunca han aligerado el peso de las tiranías, sólo lo han cambiado de hombros.

No trato de cambiar el mundo, ¡dios me libre! Me conformo con aceptarlo y al menos me cambie lo menos posible. Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, yo me limito a ignorar las reglas del juego establecidas lo máximo posible. Cosa extraña, por mi profesión, pero el mundo esta lleno de contradicciones que resaltan lo colorido de una existencia plena.
Creo en poca cosa, y eso me hace ser más receptivo en las creencias de los demás. He aprendido, cómo Saramago, que no se debe intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.
Sueño despierto en un mundo de aventuras, donde Corto Maltes, enciende su pitillo con tranquilidad y el mundo rueda lentamente.
Porque el sueño más real es aquel más distante de la realidad, aquel que vuela solo, sin necesidad de velas ni de viento.



lunes, 28 de diciembre de 2009

Detrás del valle.


La intención es por sí misma vacua e ineficaz, voluble en el tiempo y en el espacio. La finalidad es la amargura del sustantivo superlativo trasladado al ser, muerto de nacimiento e inmóvil de herencia.


Camino sin trazo y con retorno que nos lleva para volver a traernos con ausencia de dirección.


Omnipresente origen que nos envuelve en un manto de destino inalcanzable. Haz de luz que corre despacio buscando la muerte para florecer en pequeños matices incoloros.


¡Quieren comprender! ¿Él qué? La única conciencia está en el vacío, en la nada. Sabio es el que navega por la no-existencia y sin rumbo arriba al puerto de la vida. Sabio es aquel que no toma ninguna cosa en serio, ni siquiera a sí mismo.


Universo sin principio ni fin, chivo expiatorio del dolor humano. Amanecemos en él y perecemos sin saber de él.


La madurez nos llega cuando volvemos a la seriedad de nuestros juegos de infancia.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El limite del arte de Ai Weiwei



Es innegable, al menos para mí, que los senderos del arte son de trascendencia y misticismo, una forma de expresión y entender el mundo muy particular. En términos generales según la versión del diccionario del RAE: "Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros."
Agregaría que de por sí, la misma actividad ya es arte. El movimiento, incluso la inactividad, son partes de un todo que ofrecen un significado distinto a cada observador. Otra cuestión estriba es si puede haber arte sin observador, a mí parecer, sí.
Pero la intención de este escrito es saber, que limites morales y éticos ocupan la creación del arte. Esto viene al caso, al leer la entrevista al señor Ai Weiwei en La Contra de la Vanguardia del día 16/12/09. En ella :


Rompió un jarrón de la dinastía Han…

Quería fotografiar el momento en el que se hacía pedazos. De hecho rompí dos, porque con el primero no pude captar ese instante.

¿Otro jarrón de 2.000 años?

Sí, y me sentí mal. Pero el arte está más allá de esa división entre el bien y el mal. Era una manera de liberarme de mis propios gustos, de mi forma subjetiva de pensar.


Para crear esas imágenes el artista entrevistado tuvo que destrozar un jarrón de la dinastía Han, es decir destruyo arte para crear otro tipo de arte. Por esto se sintió mal. Ahora llegamos al meollo de la cuestión, manifiesta si ningún tipo de pudor que el arte está más allá de esa división entre el bien y el mal. Discrepo de esta afirmación, por esa regla de tres podríamos justificar el mal en pos de una entidad superior. En extremo se podría disculpar el asesinato de una persona con tal de poder reflejar su agonía de una forma artística. Podríamos imaginar al malvado "Jocker" con su propio museo de atrocidades y colas de kilómetros de gente ansiosa por ver tal desaguisado.
El arte, cómo producto o apreciación del ser humano, también tiene que ser limitado moralmente y esas delgadas líneas son las mismas que nos dirigen en la vida.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Hacia el Tao

Soy humano, no puedo evitarlo. Con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva. No hay día que no compruebe su agridulce sabor, las dudas, el temor, la responsabilidad moral, el amor, el deseo y tantas más inmanentes al ser, al fluir diario de la vida. En cualquier caso todos esas sensaciones son una, cómo una son todas ellas, ello me hace estar vivo, consciente y asombrado. Aclaro mi visión cada día para ser iluminado y aceptar el mundo y que el mundo me acepte.

El fracaso de los gobernantes II

Últimamente anda la cosa caliente en la economía mundial y nadie tiene la certeza de cómo evolucionara. A que misteriosos derroteros oscuros harán derivar nuestra existencia, sujetos siempre a los caprichosos vaivenes economía "global" como peones a los designios de su rey. Pero lo que sí está claro es que la clase política actual no tiene ni la más pajolera idea de cómo actuar. Gobernantes ignorantes de mucho ruido y pocas nueces, que asustados e impacientes quieren demostrar su eficacia.
"Antonio, que esto se nos escapa de las manos, algo habrá que hacer". (Aclarar que Antonio es primo del ministro, recién licenciado en ciencias políticas y asesor de guardia del ministro de economía con una experiencia de dos semanas). Y Antonio ofrece prometer seguridad basándose en paquetes de medidas urgentes y demás especies de disposiciones de contenido superfluo, recargado e ineficaces; todas ellas a cargo del erario público. Los mismos remedios de crisis anteriores pero con la cara lavada. Llenándose la boca al decir "todos tranquilos que la situación está controlada". Y una mierda, la fiera está suelta y a ver quien es el bonito que le pone el cascabel al gato. Y a ver si con la gripe "A" desvío la atención general y no me salpica demasiado, llegando a las próximas elecciones con posibilidades de triunfo, que es lo más importante.
Cuando ya es manifiesto que el problema es imparable, qué ni llamando a Mazinger Z, los Pokemón y los Gormitis juntos pueden solucionarlo viene el miedo. Pues nada, lo de siempre, más de lo mismo y si no te gusta el arroz, toma dos tazas; medidas insostenibles acompañadas con subidas de impuestos a los mismos de siempre según el manual rosa del partido.
Siguiendo la tónica global (ahora todo es globalizado, la ignorancia, la idiotez, la estupidez y las mismas fantochadas políticas) se inyecta grandes sumas de dinero público a las grandes corporaciones empresariales y financieras, los responsables últimos de la crisis en realidad. Sociedades en crisis técnicas de superación económica donde invertimos nuestro dinero, ¿a cambio de qué? Estabilidad y continuidad en un sistema económico financiero caduco, el mismo que ha puesto en un brete a la sociedad por su negligencia y oportunismo egoísta. A ésa, precisamente a ésa vieja estructura es la que ayudamos a sobrevivir cómo premio a su labor, a cambio de nada, incondicional y abnegadamente.
¿Invertir en innovación?
¿Bajar impuestos a las Pymes?
¿Potenciar el contrato laboral con rebajas fiscales?
¿Asistencia y simplicidad en creación de nuevas empresas?
¿Legislación adecuada para un sistema de financiación libre y seguro?
¡Vanalidades!, mola un mazo más prometer la extensión del paro, subidas de impuestos para esos depravados y egoístas de la clase media o alta, disminuir la inversión en I+D, inventar legislaciones utópicas y mil sandeces más que se les puede ocurrir en cualquier momento en que la estadística de voto baje de la línea de flotación.

sábado, 5 de diciembre de 2009

El fracaso de los gobernantes.

Cierta vez mi abuelo, en uno de sus pocos momentos de locuacidad, me comento: “No te cases con nada, toda las ideas se corrompen. Coge lo que necesitas y maricón el último.” Y de eso mi abuelo sabía mucho, con una asquerosa guerra civil (si no lo son todas las guerras) por medio, una posguerra y la caída de sus ideales comunistas; era experto obligado. Con esto se me hace difícil entender comportamientos tan partidistas, condicionales y sectarios en nuestros representantes parlamentarios. Se adecuan en un bando, preparados para resistir el asedio de toda idea contraria a su doctrina. Se convierten en seres maniqueos, defensores de causas desfasadas y patriotas de pueblos extinguidos. Gobernantes y aspirantes defienden intereses obsoletos que venden a bajo precio a un pueblo cansado de tanta demagogia barata. Lo malo es que sobreviven por qué hay gente; personas normales, ni más tontas, ni más listas que los demás, que compran, tienen fe en las vanas promesas políticas. Necesitan asirse a un sostén para poder dirigir su mirada al futuro.
Encuentro tan superfluos los intereses de la nación como los de un pato mareado delante de una manzana y una lechuga. No existe correspondencia biunívoca entre nación y pueblo. Nos hemos dejado deslumbrar por una joven democracia, pero seguimos teniendo los mismos viejos zorros en política de zancadillas y el todo vale. Necesitamos urgentemente un impulso y éste sólo puede provenir de una sociedad interesada, voluntaria, política (somos seres políticos manifestaba Platón) y con convicción en avanzar por el camino de la incerteza.
Dejemos de ser sujeto, pasemos a ser acción. En definitiva Dios hizo el mundo gracias a la palabra, más concretamente al verbo. Porqué no seguir su ejemplo.